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La inflación y la depresión tropical E-12 impidieron el año pasado que el sector comercial, así como los restaurantes y hoteles, continuaran con la recuperación alcanzada en 2010.
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De acuerdo con el Índice de Volumen de Actividad Económica (IVAE), publicado por el Banco Central de Reserva (BCR), el sector comercio, los restaurantes y hoteles crecieron hasta octubre de 2011 apenas un 3.6%.
La cifra es seis puntos porcentuales menor que la lograda el año pasado, cuando a la misma fecha la actividad había alcanzado una tasa de 9.6%, que rompió con la caída de 10.6% que el sector tuvo en 2009.
Álvaro Magaña, director de Asuntos Económicos y Comerciales de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador (Camarasal), afirmó que "ese año (2011) fue más inflacionario que 2010. La tasa ha rondado el seis, siete por ciento algunos meses. Eso ha afectado el ingreso disponible de los hogares y ha provocado que haya menos liquidez para cierto consumo", lo que ha afectado a algunos negocios.
El presidente del BCR, Carlos Acevedo, ha admitido que el país cerrará con una inflación de 5%, y no del 4.8%, como se había comprometido con el Fondo Monetario Internacional, en el Acuerdo Stand By.
La racionalización de subsidio al gas y los altos precios de los combatibles afectaron el bolsillo de los salvadoreños durante 2011, y con el regreso del Fondo de Estabilización y Fomento Económico (FEFE) al precio de las gasolinas el combustible promete seguir siendo un dolor de cabeza para los consumidores.
Magaña afirmó que en el comercio, las ferreterías, los almacenes de venta de ropa y zapatos, así como los de electrodomésticos fueron los más dinámicos el año pasado.
Según el vicepresidente de la Camarasal, Luis Membreño, las remesas y el repunte que tuvo el empleo al menos durante el primer semestre de 2011 contribuyeron a empujar el consumo.
Restaurantes y hoteles
Los restaurantes, salvo los de comida rápida, han sido uno de los negocios más afectados por la pérdida de la capacidad adquisitiva.
"Las familias decidieron sacrificar las comidas fuera de casa para alcanzar a cubrir otras necesidades" afirmó, Pedro Dalmau, presidente de la Asociación de Restaurantes de El Salvador (ARES), quien añadió que el sector no ha logrado recuperarse de la crisis.
Por el contrario, ARES fue testigo del cierre de ocho restaurantes el año pasado, mientras que los que permanecen abiertos deben lidiar con el incremento en el precio del gas, los alimentos, el combustible, el salario mínimo, el alquiler, la energía eléctrica.
"Yo no creo que los restaurantes hayan superado la crisis y haya habido crecimiento. Al que mejor le ha ido, se ha mantenido", sostuvo Dalmau.
A esto, el restaurantero le sumó la competencia desleal de aquellos establecimientos que no pagan impuestos o prestaciones a sus empleados.
Dalmau sostuvo que otro problema que ha dificultado el crecimiento del sector es en los últimos años son las políticas de la cartera de Turismo, que ha priorizado el turismo local y no el extranjero, manteniendo así una pobre demanda en los restaurantes, dijo el empresario.
"Mientras no incrementemos el turismo extranjero, vamos a seguir igual. El mercado nacional tiene su límite y (la población) no tiene la capacidad de estar yendo a comer todos los días a un restaurante. Ya hay tantos restaurantes que nos repartimos un mercado limitado", dijo el representante del sector.
Luis Córdova, presidente de la Asociación Salvadoreña de Hoteles coincidió en que la promoción del turismo local en detrimento del internacional está afectando la sostenibilidad del rubro. A eso, agregó el problema de la inseguridad y el alto costo que representa visitar El Salvador, comparado con otros países de Centro América.
Finalmente, la paralización de actividades y turismo que ocasionó la depresión tropical E-12 también contribuyó con el menor crecimiento, según Magaña y el presidente de la Asociación de Hoteles de El Salvador, pues muchos eventos fueron suspendidos en estos negocios.
Aunque falta conocer el crecimiento del comercio en noviembre y diciembre, Luis Membreño, vicepresidente de Camarasal, afirmó que se visualiza, por el contrario, una desaceleración del rubro, pese a que hubo un leve repunte durante las fiestas navideñas. Respecto a las expectativas de 2012, Magaña cree que la inflación será menor a la del año pasado, lo que contribuirá al crecimiento del comercio.

Fuente: EDH
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